CONCEPTO ECO

El tetrapak

El tetrapak es un material multicapa fabricado desde los años 50 mayoritariamente por la empresa del mismo nombre. Su forma más común tiene 6 capas (4 de polietileno, 1 de celulosa y otra de aluminio). Esta variedad de materiales hace difícil su reciclaje.

Hasta aquí todos de acuerdo. A partir de aquí, depende de a quién preguntes.

Si les preguntas a Tetra Pak company, su envase es la octava maravilla. 100% reciclable, ecológico, más eficiente a la hora de transportar líquidos que ningún otro, y de fuentes renovables.

Si les preguntas a los detractores, te dirán que es un infierno a la hora de reciclarlo. Que fomenta la cultura del envase de un solo uso, que rara vez se reciclan en su totalidad, y aun cuando se consigue, es imposible obtener un tetrapak nuevo de tetrapak usados (Downcycling).

Por supuesto yo estoy más en el segundo grupo. Me sorprende lo buen material que es este compuesto para usarlo como materia prima. No se deteriora, resiste humedad, no se mancha, y es rígido. Y cada día, tiramos miles a la basura (Ecoembes se encarga de que no nos sintamos tan mal por ello).

Como prometí no ser pesado en esta sección, sólo añadir cómo afronto la recogida de material. Al inicio creía que necesitaría acuerdos con multitud de cafeterías y lugares que me guardasen sus tetrabriks, para abastecerme de materia prima. La verdad es que, de momento, con los que me guardan familiares y amigos, tengo más que suficientes. Claramente subestimé el consumo de estos envases. Sirva esto de agradecimiento a toda la gente que no me trató de loco, y se esfuerza por lavar y almacenar sus tetrabriks para poder dármelos en perfecto estado.

El PLA

Si te ha deprimido el tema del tetrapak, mejor no sigas leyendo. El PLA o ácido poliláctico tampoco es tan guay como parece. Quiero decir, sí es biodegradable, sí que tiene origen vegetal y no hidrocarbúrico y sí es mejor ambientalmente que otros plásticos. Pero olvídate de tirarlo al monte y que en 6 meses se haya desintegrado. Eso no pasa, créeme.

Más o menos funciona así: Biodegradable, quiere decir que, si ese PLA acaba en la industria compostera adecuada, y en condiciones adecuadas, se desintegrará en partículas menores de 2mm en un periodo de 6 meses. Te dejo que calcules la probabilidad de que eso pase.

Por mi parte, he decidido usarlo para imprimir las prótesis de los objetos y complementar al tetrapak, y he decidido preocuparme por hacerlo del mejor modo a mi alcance. Resulta que hay unos compañeros en Irun, que venden PLA reciclado, y que aceptan tu PLA usado para reciclarlo. Así que allí envío el PLA que ya no me sirve, y tengo en mente imprimir la mayoría de piezas con su PLA reciclado. Os animo a conocerlos 3R3D.

La política de envíos

Lo ideal sería que yo no tuviera que hacer envíos internacionales de algo diseñado con criterios ecológicos. Pero por otro lado debo venderlos, y quiero vivir de ello. Así que intento acercarme a lo ideal aun sin llegar.

Respecto a la energía usada para el transporte de mercancías no he conseguido avanzar mucho, acepto sugerencias.

Respecto a los materiales de embalaje sí he llegado a un criterio. Y es el siguiente. El embalaje que menos impacta en el medio ambiente, es aquel que no se crea (reducir). En vez de comprar cajas ecológicas, relleno ecológico, etc… Mejor reutiliza basura que ya ha sido creada (reutilizar). Ni te imaginas la cantidad de cajas de cartón que puedes encontrar por las calles si las buscas.

La solución no es la más estética, pero espero sepan disculparme. Dentro de mis posibilidades, les enviaré su TetraOBJETO o su TetraPUZZLE en una caja reutilizada, rellena de papel triturado ya usado. Y precintada con cinta de papel Kraft.

Más Reducir y Reutilizar, y menos Reciclar.

El Copyfarleft

Soy consciente de las limitaciones de aplicar licencias de propiedad intelectual a diseños. Aun así, con un propósito más ideológico que legal, quise explorar las iniciativas actuales en cuanto a filosofías de derechos de autor.

Haciendo examen de conciencia, me parecía poco ético ponerle algún tipo de traba a la posibilidad de reproducción, interpretación, incluso comercialización de algo que yo he diseñado, gracias y solo gracias, a los conocimientos que han compartido otras personas. Por supuesto que considero que he creado algo nuevo, y me gusta el reconocimiento, pero creo que de ahí al “o mía o de nadie” va un salto.

Dentro de esta certeza general, sólo había un punto que me chirriaba, y era el del posible uso lucrativo de mis diseños por personas con mayores posibilidades de inversión y con ánimo de lucro.

Cuando encontré la licencia Copyfarleft de producción de pares me pareció adecuada. El punto diferenciador respecto a las, más populares, licencias Copyleft (Creative Commons) es la posibilidad de especificar el tipo de comercialización. La producción de pares, especifica que se permite una comercialización no capitalista, que viene a resumirse en que me parece bien que otro particular con su trabajo consiga producir y comercializar estos diseños, pero que me jode más que una empresa gane dinero de comercializar los diseños, empleando a otras personas que son las que producen y las que reciben solo una parte de las ganancias.

Para discusiones más profundas sobre plusvalor y el sexo de los ángeles, invitadme a una cerveza.

Y para leer una explicación detallada sobre propiedad intelectual y opciones, leed este artículo.

El Upcycling

Como en tantas otras situaciones de la vida, descubrí la palabra upcycling tiempo después de saber que lo que estaba haciendo con los tetrabriks no era reciclarlos, ni reutilizarlos.

Se llama upcycling o suprareciclaje, aunque en castellano suena horrible. Prefiero «reciclaje ascendente» que suprareciclaje.

Y por lo visto nace de una necesidad de nombrar a cierto reuso de materiales u objetos en el que se considera que uno crea algo de más calidad o más útil que aquello de lo que parte. El concepto me resulta útil porque fuerza a ponerlo en oposición a su contrario, el downcycling o «reciclaje descendente». El downcycling es cuando un material al reciclarse no puede usarse ni siquiera para producir el mismo objeto, sino que debe usarse para hacer objetos de menor calidad. Y cuando uno sabe de esta división del concepto general recycling (Upcycling – Recycling – Downcycling) se empieza a dar cuenta de que casi todo lo que llamamos recycling es downcycling y que hay muy poco recycling real. Y que si vamos a ponernos a hacer algo interesante, mejor que sea de upcycling hacia arriba.

Dicho esto, olvidaros de todo esto, dejemos de vanagloriar a la tercera R, y centrémonos en poner en práctica la primera y la segunda.

Más Reducir y Reutilizar, y menos Reciclar.

Para una explicación en condiciones de todos estos términos, podéis leer este artículo.